El trabajo en equipo es esencial para conseguir hasta las metas más lejanas y los objetivos más complejos. Pero trabajar en equipo nunca es fácil, y coordinar un equipo puede convertirse en tarea imposible. Por eso hoy queremos iniciar una pequeña serie de consejos y reglas para sacar lo mejor de tu equipo y alcanzar tus objetivos.

Imagina que tu proyecto es un barco en el que tú eres el capitán y tu equipo son los tripulantes. Sigue leyendo y comienza a aplicar estas simples indicaciones para llevar tus proyectos a buen puerto sin perder a tu equipo en la travesía.

 

1. Tú eres el capitán del barco

Tú y solo tú eres el encargado de guiar el equipo hasta su destino. Debes tener presente siempre la responsabilidad que conlleva este papel y asumir el control de tus acciones. Si no tienes claro el destino del barco, otros lo marcarán por ti.

 

2. Tu barco llegará a buen puerto gracias al deseo, la visión y el foco

Para trabajar en equipo y conseguir lo que queremos, es crucial tener una hoja de ruta marcada y un objetivo bien claro. No puedes echarte a la mar sin establecer primero el rumbo.

 

3. Alimenta tu viaje con energía positiva

No puedes controlar lo que te sucede en la vida, pero sí puedes controlar cómo reaccionas a los estímulos externos. Esta reacción determinará los resultados de tus esfuerzos.

 

4. Invita a tripulantes valiosos y comparte tu visión

Los grandes líderes crean grandes equipos y grandes organizaciones bien encaminadas. El líder debe de darle a su equipo motivos suficientes para que le sigan, algo que tenga sentido y valor, una meta hacia la que avanzar.

 

5. No gastes tu energía en aquellos que no quieren estar a bordo

El pesimismo empeora el rendimiento de tu barco. Por eso debes dejar en tierra a los miembros de la tripulación que no quieran viajar contigo o que no sean capaces de tener una visión optimista.

 

6. Evita a los chupasangres y vampiros energéticos

Elimina la negatividad de tu barco y de tu equipo identificando a los miembros de la tripulación que no sean capaces de colaborar o tener una visión optimista. Los vampiros energéticos retrasarán tu viaje y no los necesitas en tu equipo.

7. El entusiasmo atrae pasajeros

Cuando te ilusionas y te apasiona lo que haces, esa poderosa energía se contagia a todo tu equipo. Cuando sienten ese entusiasmo, los demás querrán subir a tu barco. Cuando vives y trabajas con entusiasmo, la gente es atraída hacia ti.

 

8. Ama a tu tripulación y ellos te pagarán con la misma moneda

El entusiasmo es importante, pero que el equipo se sienta apreciado y querido aún lo es más. Tu aprecio y tu energía positiva contagiosa deben ser las reglas que marquen tus acciones.

 

9. Manipula el timón con objetivos bien definidos a la vista

Los objetivos claros y bien perfilados son el combustible de tu barco. Sin ellos no podrás avanzar por muchas ganas que tengas. Los objetivos claros evitan que nos cansemos y que nuestro motor se queme.

 

10. Diviértete y disfruta de la travesía

En ocasiones pensamos que la vida es eterna y que las riquezas y el poder es lo único que importa. Pero al final del día las experiencias y lo bien que lo pasemos durante la travesía serán lo que quede. Por eso es importante que tanto tú como tu equipo disfrutéis del viaje en común.