En una situación de derrota o desesperación es muy fácil caer en el negativismo o incluso rendirse. Pero con pensamientos negativos jamás conseguirás alcanzar los objetivos que te has marcado. Debes cambiar tu forma de pensar para obtener resultados nuevos y conseguir lo que te propones. Hay dos claves para conseguirlo: actitud y pensamientos positivos.

Cada día, todos nos enfrentamos de alguna manera con un montón de retos y situaciones que nos hacen dudar. Unas son nuevas y otras ya las hemos afrontado varias veces y las vamos solventando como mejor sabemos en ese momento.

No podemos controlar lo que nos sucede, pero sí podemos controlar cómo nos afecta y cómo respondemos a los estímulos que nos llegan. Nuestra reacción en las diferentes situaciones determinará si tenemos éxito o fracasamos en aquello que emprendemos.

Como capitán del barco, debes estar dispuesto a lidiar con las tempestades de la manera más adecuada. Un capitán no puede dejarse llevar por el pánico o simplemente rendirse. Un buen capitán toma el timón y da las órdenes oportunas para que el barco no se hunda con la tripulación a bordo.

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Dicho de otra manera, no es tanto lo que nos suceda, sino cómo vivimos lo que nos sucede. A esto le llamamos actitud, la disposición que cada uno tiene ante las circunstancias de la vida.

Cambia tu actitud y cambiará tu vida.

¿Qué es la actitud positiva?

Cuando hablamos de energía positiva hablamos de confianza, fe, entusiasmo, optimismo, alegría, complicidad, participación, sensación de bienestar, gratitud, empatía y otras cualidades que nos ayudan a alcanzar nuestros propósitos.

El conjunto de estas cualidades, la energía positiva, nos estimula para seguir esforzándonos y motivar a nuestra tripulación a alcanzar el destino que hemos marcado.

Por eso decimos que la energía positiva es el combustible del barco, es lo que lo hace mover aunque el tiempo no acompañe. Las persona que trabajan en esta energía positiva:

  • Saben diferenciar y sacar el lado positivo a cualquier circunstancia que a priori es negativa, restando complicidad y transformándolo en oportunidades.
  • Saben no dar importancia a personas denominadas tóxicas, evitando así ser víctima activa o pasiva de sus acciones.
  • Pueden disfrutar de las pequeñas cosas y sentirse agraciadas por ello.
  • Saben compartir su bienestar y forma de pensar, compartiendo positivismo y mejorando la vida de quienes los rodean.
ser feliz

Piensa en lo que usas para llenar el tanque de tu barco

En cualquier travesía nos encontraremos obstáculos y temporales que nos impedirán avanzar. Pero el pensamiento positivo debe ser el combustible de tu barco, debe ser la fuente de energía que mueva a tu equipo desde el origen hasta el destino.

Las personas positivas crean resultados positivos y resuelven los problemas de manera más eficiente. Por eso es importante hacerse con una gran cantidad de energía positiva y usarla en tu trayecto hasta tu objetivo final.

Evita llenar el tanque de tu barco con energía negativa. Esto ocurre con mucha facilidad cuando nos descuidamos y la negatividad llena los huecos en nuestro equipo casi sin darnos cuenta, esta es la que estropea poco a poco el motor de nuestro barco.

Es cierto que es fácil que la negatividad se cuele en nuestros pensamientos y en la forma de actuar, pero esta es moldeable, es decir, se puede transformar en positividad gracias a nuestro trabajo de actitud ante los problemas.

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En cualquier situación, hay aspectos negativos y positivos. Encontrar los aspectos positivos te ayudará a recargar tu energía y dará un impulso a tu equipo para continuar la travesía.

La importancia de transmitir energía positiva a tu tripulación

Debes recordar siempre que las personas siguen primero al líder, y luego su visión. La confianza es la energía positiva que vincula a las personas con el líder y con su visión. Tu energía positiva y optimismo les anima a creer en ti y en tu visión, a seguirte al destino que has establecido y remar todos juntos con ilusión.

La confianza genera compromiso, y el compromiso genera trabajo en equipo. Pero la confianza debe solidificarse cada día, pues es fácil perderla y muy complicado recuperarla. Por tanto, debes ser un líder optimista, positivo y energético, que transmite su visión y construye confianza. Solo así conseguirás lo mejor de tu tripulación y tu barco alcanzará la meta deseada.